La Necesidad de la Apologetica – Razones Biblicas
Apologética es la disciplina que estudia la defensa racional de la fe cristiana. Viene de la raíz griega apologia que significa dar una razón o defensa. A pesar de las objeciones para hacer apologética en este sentido de parte de los fideístas y algunos presuposicionalistas, existen razones importantes
para participar en el trabajo de la apologética.
Dios lo Manda.
La razón más importante para hacer apologética es que Dios nos dice que la hagamos. La base bíblica clásica es 1 Pedro 3:15 que dice, “santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande una razón de la esperanza que hay en vosotros.” Este versículo nos dice que estemos listos. Tal vez nunca nos enfrentemos con alguien que nos haga preguntas difíciles acerca de nuestra fe, pero aún así debemos estar preparados si alguien nos pregunta. Estar preparados no es solo el hecho de tener disponible la información correcta, es también una actitud de estar listos y deseosos de compartir la verdad en la cual creemos. Estamos para dar una razón a aquellos que nos hacen preguntas. No se espera que todos necesiten ser evangelizados, pero que cuando lo necesiten, debemos estar preparados y con la voluntad de darles una respuesta.
Este mandamiento también nos liga la obra de evangelismo con el lugar de Cristo como Señor en nuestros corazones. Si él es realmente el Señor, entonces debemos ser obedientes a él “derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” (2 Co. 10:5). Esto significa que deberíamos confrontar asuntos en nuestras propias mentes y en los pensamientos expresados de otros para que nos muestren a nosotros y a ellos el conocimiento de Dios. De esto es lo que se trata la apologética.
En Filipenses 1:7 Pablo habla de su misión “en la defensa y confirmación del evangelio.” Añade en el versículo 17, “estoy puesto para la defensa del evangelio.” Esto implica que el defensor del está allí donde él o ella pueda encontrarse con otros y defender la verdad. Judas 3 añade, “amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.” La audiencia a la que Judas se dirigía había sido asaltada por falsos maestros, y necesitaba animarlos para proteger (literalmente agonizar por) la fe tal y como
había sido revelada a través de Cristo. Judas hace una afirmación importante en el versículo 22 acerca de nuestra actitud, de que, a algunos que dudan, convencedlos.”
Tito 1:9 hace que el conocimiento de las experiencias cristianas sean un requerimiento para el liderazgo de la iglesia. Un anciano en la iglesia debería ser “retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen.” Pablo nos da también una indicación de nuestra actitud en este trabajo en 2 Timoteo 2:24-25: “Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para
enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad.” Cualquiera que intente contestar las preguntas de los no creyentes con seguridad será ofuscado y estará tentado a perder la paciencia, pero nuestro verdadero objetivo es que ellos lleguen al conocimiento de la verdad de que Jesús ha muerto por sus pecados. Con tan importante tarea a mano, no debemos ser negligentes en obedecer este mandamiento.
2 Comments
Jesus R / 01 May 2009 / 6:34 pm
Rodolfo Plata / 01 Jul 2011 / 11:58 pm